Necesidades y cuidados del Jack Russell Terrier

De todas las razas de Terrier, el Jack Russell es el que más cerca ha permanecido del objetivo para el que fue criado: para cazar, perseguir a los zorros y sacar a los tejones de sus madrigueras.

Le encantan el campo y los espacios abiertos, y puede correr durante todo el día, estando a la altura de los sabuesos. Es un perro fuerte y saludable al que no le gusta estar encerrado. Es resistente, adaptable y muy veloz.

Sin embargo, dada mi experiencia con esta raza, me atrevo a decir que su prioridad en la vida y por tanto su necesidad más latente es sentirse parte de la familia. Es una raza que necesita compartir nuestro tiempo y espacio pero sin demandar de forma excesiva nuestra atención; nos acompañará en largas excursiones, en un paseo por el vecindario o mientras disfrutamos de una de nuestras películas preferidas.

Al tratarse de un perro de raza pequeña, el Jack Russell es ideal para vivir tanto en pisos pequeños como en apartamentos y casas más grandes. Se adapta a todos los espacios siempre y cuando disponga de un tiempo mínimo de ejercicio al día. Tal y como vimos al principio, es de origen cazador, por lo que está en su instinto y su naturaleza la necesidad de correr y ejercitarse.

Sin embargo, hasta que el cachorro no esté correctamente vacunado y desparasitado no podremos salir a pasear con él, por ello debemos, además, incentivar el juego y dedicar parte de nuestro tiempo a esta práctica. Cuando el perro ya pueda salir a la calle, empezaremos con paseos cortos y dejaremos que se habitúe tanto al entorno como a los ruidos, otros perros y personas desconocidas. El proceso de socialización del Jack Russell cachorro es muy importante para asegurar que de adulto sea un perro equilibrado, sociable y amigable con otros. Conforme el perro crece, los paseos también deben ir aumentando y ser cada vez más largos. Aunque el tiempo varíe, tanto durante la etapa de cachorro como una vez alcanzada la edad adulta, tendremos que ser constantes con el ejercicio y establecer una rutina. Lo ideal es sacarlo a pasear dos o tres veces al día. Es recomendable variar es la ruta a seguir, evitando hacer durante todos los paseos el mismo camino. Dentro del número de salidas, dos de ellas deben estar dedicadas a pasear de forma más calmada y la otra ofrecerle una hora como mínimo de ejercicio, en la que incluyamos juegos que le hagan correr y actividades que le ayuden a quemar la energía acumulada.

Como muchos otros perros de raza pequeña y mediana, el Jack Russell tiene tendencia a padecer obesidad, alergias o problemas de piel si no se cuida su alimentación, así como problemas de carácter osteoarticular por su rápido crecimiento. Lo ideal es ofrecer a nuestro “Jack” cachorro pienso de calidad de la gama junior hasta los 10 meses, que es cuando alcanza la edad adulta. Luego, pasaremos a usar pienso de la gama de adulto, también de calidad y adaptado a las necesidades nutricionales de esta raza.

Tendremos que bañarlo una vez al mes o cuando consideremos que está sucio, aprovechando para limpiar sus orejas siguiendo las instrucciones del veterinario. Por otro lado, tendremos que cepillarlo dos veces a la semana e incrementar los cepillados en época de muda, con un cepillo tipo carda suave para pelo corto y humedeciendo antes todo su pelaje para evitar romper el pelo. Así mismo, mantendremos en perfectas condiciones sus uñas y vaciaremos de forma regular sus glándulas anales.

Aspectos básicos y comunes para cualquier raza como es una buena alimentación, una correcta educación y socialización, una dosis de ejercicio adecuada, comprensión y mucho cariño,  garantizarán el éxito de una relación y experiencia que será sin duda tremendamente enriquecedora e inolvidable.

Dado que muchas personas dudan en ocasiones si se trata de un Jack Russell Terrier o no, creemos conveniente aclarar las tres variedades de pelo que nos podemos encontrar y sus cuidados:

  • Liso (smooth): Es la variedad de pelo corto, debe ser de buena densidad. Aunque pueda parecer lo contrario y lleve a confusión, vamos a explicar los pros y contras de esta variedad. Es un pelo que no necesita mantenimiento en cuanto a preparación o arreglos de peluquería, pero es el manto más exigente en mantener una excelente calidad y continuos cepillados, aún así es el pelo que más se cae y con el inconveniente de que debido a su tamaño, se clava en los tejidos de forma que es verdaderamente difícil retirarlos.
  • Broken (quebrado): Aunque el aspecto puede parecer un pelo Liso, debe tener cejas, bigotes y a veces barba, es algo mas largo que el pelo liso y precisa cierto mantenimiento, llamado “Stripping”, consistente en el arrancado del pelo muerto para la renovación del manto. Esto nos garantizará un pelo sano y que no caerá fácilmente, con la consiguiente ventaja en cuanto a higiene en el hogar, pues el poco pelo que tendremos que limpiar lo haremos con suma facilidad. Una particularidad de este tipo de manto es su baja incidencia en alérgicos. Hipoalergénico.
  • Duro (rough): Es la variedad de pelo más largo, debe ser, como su nombre indica, duro, áspero y denso. No lanoso y sedoso. Precisa un mayor mantenimiento pero comparte las ventajas del Broken, además de conferir un aspecto diferente a la expresión de nuestro Jack Russell.

Todos los mantos, mantenidos correctamente, proporcionan una alta protección a inclemencias climáticas, a rozaduras y zonas de contacto/trabajo de nuestros pequeños Terrier.

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